lunes, 6 de diciembre de 2010

Despedida a la inocencia.


Inocencia , ojos tristes que miran al futuro con espanto y preocupación.

Observa mi mirada, ojos húmedos que mojan tu tez... cuanto tiempo perdido, cuanto tiempo esperando la solución y si... sigo teniendo inocencia , solo mis piernas me han llevado hasta aquí, no hay mapas ni brújulas, sigo buscando el tesoro marcado con una cruz en la arena.

Lejos de casa, mirando el horizonte , capaz de llegar hasta aquí y aún así me siento insuficiente , hay una bruma en mi mirada... creo que es la llamada inseguridad.

Todavía no siento el sol en la cara.

Dime si tu podrás acabar de realizarme , creo que solo puedo volcarme en ti, dulce voz que se posa en tu luz... soy una mariposa en el inicio de la primavera... que duro invierno he pasado.

Vieja inocencia, dejame sentarme en tu regazo por última vez, que el tiempo me llama, todavía hay camino que seguir... ahora tu, solo tu, puedes esperarme en el futuro.


Como pesan los años, como pesa el tiempo en la sien, arrugas agrietan la piel... el dolor intenso al escuchar la música del reloj y uno más ha pasado ya, y un segundo menos para respirar.

Instantes infinitos guardados en un segundo, un recuerdo y el sabor de un beso... pura felicidad desvanecida en una pulsación.

Amargas voces lejanas, como inundan nuestro ser , claros rayos de luz en el cerebro. Juntar las manos y mirar al cielo, ¿qué nos deparará el mañana? Nubes de sueños se interponen ante la claridad.

Nos encontramos en el país de ninguna parte... un, dos , tres... ¿realmente puedo contar el tiempo que nos queda?