Escribir relatos es fácil, todo es ficticio, pero cuando se trata de escribir sobre uno mismo... las verdades son más amargas que todo lo demás. Cada letra, cada palabra, cada realidad quema como el ácido. Aún así prometí hacerlo, prometí arrancar cada célula de mi y empezar de cero, volver a construir de nuevo para no volver a vivir en un hogar mal hecho, porqué no se puede empezar la casa por el tejado.
Quiero llorar, quiero reír, quiero soñar... quiero tener los pies en el suelo y poder reemplazar el pasado por una felicidad de verdad, no un intento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario