Cada vez que nos tropezamos, cada error que cometimos ,queda remitido por un acto de devoción.
En un corazón de rencor, donde parecía que el fantasma de la angustia y la venganza blindavan su pulso, con una magia misteriosa, hubo una extraña fuerza que consiguió filtrarse entre el dolor y descongelar el frío invierno.
Como expresar lo que sientes a flor de piel con la boca cerrada, sin saber mover las cuerdas vocales al son de la sinceridad. No es fácil hacer hablar a una alma herida, pues derrocha los momentos en cobardía.
Lo hermosa es ver como sabes crear momentos de luz, remodelar con tus manos el dolor y convertirlo en un recuerdo.
Tú, tu poder sobre mi... es un gran misterio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario