domingo, 14 de noviembre de 2010

Conversando en soledad.


Cuando crees poseer el control entre tus manos, cuando creías que la fortaleza formaba parte de tu ser... que extraño volver al principio. Perdidos en un cuerpo ajeno, una mente enfermiza que no encuentra vida, solo soledad.


¿Cómo buscar consuelo sin habla?

Tanto esfuerzo, tanto daño... y aquí, otra vez, conversando con el invierno y la muerte, cuanto tiempo viejas amigas... creía que solo eráis leyenda, un recuerdo absurdo, un cuento, una nana... pura ficción.

Puede llegar a ser aterrador. Ese monstruo que me persigue en la noche, correr, correr y no llegar a ninguna parte, nunca me atrapa pero siento su aliento en mi nuca. Crea un frío insoportable en mis sábanas.

E aquí otra vez, una absurda rutina más, un llanto desesperado que no se oye en ninguna parte, un mundo de pantomimas sin sentido.

Resuenan palabras en la pared, y por mucho que rompa el silencio no hay respuesta, no hay interlocutor alguno.

Háblame de la noche como aquella vez, no me hagas sentir sola. Pájaro negro que habitas la noche, canta otra vez, eres mi único consuelo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario